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¿Por qué educar a mis hijos con material Cristiano?

Mi nombre es Cristina y soy parte del equipo de diseño (del departamento de Marketing) en Sistema Educativo LAM. Mi primer encuentro con el material de LAM fue como alumna. Estuve en una escuela Cristo céntrica desde preescolar hasta preparatoria y mis padres estuvieron involucrados en la iglesia al 100%. Me gustaría contarte mi experiencia.

A lo largo de mi vida me ha tocado escuchar comentarios como: «¿Para qué educación cristiana, si ya van a una iglesia?», «¿Por qué tenerlos en el mismo círculo de personas?», «¡Van a crecer en una burbuja!», «¡Se van a cansar de Dios y de la iglesia y se van a apartar!», «… pero las escuelas con ese material no son de buen nivel educativo…», etc.

Así crecí yo, escuchando cómo mis papás recibían esos comentarios, mientras que mi hermano y yo estábamos en la iglesia todos los días a todas horas. 

Aún escucho los mismos comentarios, padres preocupados de utilizar material que incluye y se basa en la palabra de Dios. Con mi experiencia, gracias a Dios, puedo decir que tener una educación Cristo-céntrica es una muy buena oportunidad para sembrar en los niños de este país, que crecer dentro del mismo círculo crea relaciones fuertes, que se vuelven una red de apoyo, que Dios es tan maravilloso que una vida no alcanza para conocerlo y claro que no es para nada aburrido.

Si existiera una pastilla que tuviera todos los nutrientes necesarios para el crecimiento óptimo de tus hijos o alumnos y le diera mayores posibilidades de una vida mejor, ¿acaso no se la darías todos los días?

No temas

Puede haber varios factores por los que no estés utilizando material Cristo-céntrico o por las que no tengas a tus hijos en una escuela cristiana, pero que el temor no sea el factor determinante para decidir si la utilizas o no.

Conocer a Jesús desde temprana edad es de lo más maravilloso que puede pasar. Saber que Jesús está en todos los ámbitos de la vida como: la ciencia, en las matemáticas, en la geografía, ¡incluso en la historia!, puede abrir nuestro panorama a cómo lo conocemos.

Imagina cómo cambia la perspectiva de una persona cuando sabe que la historia de la humanidad está totalmente ligada con lo que nos habla la palabra de Dios… la Biblia. A veces tendemos a separar el conocimiento educativo de lo que Dios muestra y nos enseña en su palabra, pero todo está relacionado, puesto que todo ha sido creado por nuestro Dios y Él ha tenido especial cuidado de nuestra historia.

Proverbios 22:6 nos muestra:

«Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él».

Deuteronomio 6:6 nos dice:

«Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y diligentemente las enseñarás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes». 

Estos dos versículos nos llaman a que es nuestra responsabilidad guiar a nuestros niños hacia el camino, hacia lo que Dios nos muestra que es bueno, a Jesús mismo. Aunque tener «mucho» de Dios en la escuela, casa o iglesia, no es una garantía para que nuestros niños sigan a Jesús, podemos confiar que las semillas están siendo plantadas y darán «mucho» fruto a su tiempo.

Sé congruente

En mi experiencia, creciendo en ese ambiente y conociendo a muchos de mis compañeros que estudiaron en la misma escuela y que salimos juntos, y que de igual manera, sus papás estaban involucrados siempre en la iglesia, puedo decir que la congruencia de lo que se vive en casa y se enseña en la escuela y en la iglesia es fundamental. Según lo que el niño, adolescente o joven vea de cómo se vive y lo que se predica o enseña, entonces  asimilará de manera positiva o negativa lo qué es vivir en Cristo.

«Los padres deben enseñar a los hijos. Si hay un descuido típico entre padres hoy en día, se refiere a su responsabilidad como maestros de sus hijos… Los niños no dicen la verdad por naturaleza, ni comparten con espontaneidad o actúan con responsabilidad. Estos son principios que deben ser introducidos mediante la enseñanza verbal y el ejemplo».1

Esto no aplica solamente si nuestros niños llevan una educación basada en Cristo, imagina que creces escuchando una cosa, pero viendo otra, o viendo a la misma persona ser de diferentes maneras según el lugar en el que se desempeña, la integridad que vivamos como hijos de Dios en todas las áreas de nuestra vida determinará el ejemplo que estamos dando. Enseñar con la verdad nos demanda vivir en la verdad.

Aún y cuando se puedan vivir incongruencias en casa, podemos confiar que las promesas de Dios no cambian y que las semillas que fueron sembradas en la escuela o iglesia harán que los hijos vuelvan a Dios por su gracia.

Confía

Como Sistema Educativo LAM estamos comprometidos para que cada niño crezca en inteligencia, conocimiento y sabiduría entendiendo todas las cosas. Por ejemplo, en las ciencias, conociendo todas las teorías de cómo fue que existió el mundo y cómo fuimos creados; en la historia, aprendiendo acerca de las malas y buenas decisiones que los seres humanos hemos tomado; en la perfección de las matemáticas o en la belleza de las artes, pero siempre con el objetivo de llevarlos y exponerlos a la verdad de Dios:

 «En el principio creó Dios los cielos y la tierra». Génesis 1:1

Hay padres de familia preocupados por el nivel de educación que se les dará a sus hijos con material que se centra en Cristo, Sistema Educativo LAM ha dado excelentes resultados en la evaluación PLANEA y se ha comprobado que niños que tienen dificultad con el aprendizaje se desarrollan de una manera más eficaz con nuestro material.

Creemos firmemente que es porque Dios ya tiene un plan extraordinario para la vida de cada niño, Él es el dador de la sabiduría, el conocimiento y la inteligencia (Proverbios 2:6).

El mejor legado que podemos dejarle a la niñez de nuestro país es educación en Cristo, ya que al final del día no se trata solo de vivir en conocimiento, trabajando para vivir, sino saber para quién vivimos, por qué existimos y que somos profundamente amados.

Si este artículo te tocó de alguna manera, quiero decirte que la gracia y el favor de Dios son tan grandes y que siempre estamos a tiempo de dejar atrás el temor, ser congruentes y confiar en Dios en cualquier área de nuestras vidas.

https://www.instagram.com/crisgtzj/

Referencias bibliográficas:

1Extracto del libro: «La familia sujeta al Espíritu», Tim y Beverly LaHaye.

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